Metáfora de la semana

 

Una encrucijada en todos los caminos

Las razones, los sentimientos, las creencias, y especialmente los impulsos, todo puede cambiar.  Si tus elecciones dependen de ellos, es posible que te encuentres constantemente corriendo de un lugar a otro sin una dirección clara, yendo por el mundo como pollo sin cabeza. Por otro lado, si esperas a tener certeza o pruebas irrefutables de que la elección que vas a tomar es la adecuada, es posible que nunca te muevas. Si eliges sabiendo a dónde quieres llegar, cualquier elección tendrá más probabilidades de ir en la dirección correcta, sobre todo si, luego, vas haciendo camino al andar, un camino que te conduzca desde donde te encuentres hacia donde deseas.

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