Asertividad, aspectos generales

Se define lo que es la asertividad, el modelo bidimensional de la asertividad, las características de la conducta asertiva, las consecuencias de la conducta pasiva, de la agresiva y de la asertiva, los aspectos generales del comportamiento asertivo y se concreta en la manifestación de emociones negativas y la expresión de acuerdo o desacuerdo de forma asertiva.

La asertividad, aspectos generales

Introducción: qué es la asertividad

El ser humano es, por naturaleza, un ser social. Esto significa que cada día mantenemos numerosas relaciones de diversa índole; en el trabajo, con amigos, familiares…o simplemente al ir a comprar a una tienda.

Si esto es así, quizá lo más práctico sea pensar y conocer la forma más eficaz de comunicarnos con los demás, tanto por ellos como por nosotros; esta es la idea que está detrás de esta exposición, sólo teniendo en cuenta esto tiene sentido todo lo que voy a decir a continuación

Lo primero que me gustaría remarcar es que, precisamente porque nos relacionamos con muchas personas a lo largo de nuestra vida, los conflictos son inevitables. Cada uno de nosotros contará con numerosos ejemplos  de circunstancias en las que no hemos estado de acuerdo con los demás y quizá compartan una creencia bastante extendida en nuestra sociedad, a saber, “que los conflictos son malos y hemos de evitarlos en la medida de lo posible”. Este enunciado es, como poco, una forma entender cómo funciona nuestra realidad más cercana. Los desacuerdos en las relaciones son naturales en cuanto a que somos personas diferentes. Asumiendo esto, nuestros esfuerzos irán dirigidos, no tanto a evitar una discusión que se torna irremediable, cuanto a afrontarla de un modo efectivo.

El comportamiento asertivo es aquel que implica la expresión directa de los propios sentimientos, necesidades, derechos legítimos u opiniones, sin amenazar o castigar a los demás y sin violar los derechos de las otras personas.

Para Kelly la asertividad se ha entendido como la capacidad de un individuo para transmitir  a otra persona sus posturas, opiniones, creencias o sentimientos de manera eficaz y sin sentirse incómodo.

Consecuencias positivas de la asertividad

  • Mejor control de su ambiente (conducta que impacta a los demás, probable consecución)
  • Mejor control de uno sin sentimientos de ansiedad (yo, el otro debería) o la culpabilidad propia (no debería sentir eso)
  • Desaparición de los síntomas psicosomáticos (por ejemplo, dolores de cabeza, trastornos gastrointestinales)
  • Maximización de las consecuencias favorables y minimización de las consecuencias desfavorables a largo plazo
  • Independientemente de la consecución de objetivos, existe un sentimiento de bienestar por haber sido capaz de expresar su propia opinión
  • La manifestación de la propia posición es probable que aumente la posibilidad de que esa persona respete dicha posición
  • El que recibe una opinión clara y no manipulativa es más probables que entienda nuestro punto de vista en contra de la comunicación implícita o no indirecta
  • Relaciones más seguras y significativas
  • Mayor confianza en uno mismo

Modelo bidimensional de la asertividad.

Modelo bidimensional de la asertividad (manifestación encubierta o directa frente a ser o no coercitivo)

Podemos acceder a una página donde se explica con detalle las diferencias entre la conducta asertiva, pasiva y agresiva pinchando aquí

Consecuencias de la conducta pasiva (no asertiva).

Consecuencias positivas.

  1. A corto plazo:
    1. No tener que enfrentarse al problema (el otro lo hace por mí).
    2. Evitación o escape de los conflictos
    3.  Alivio momentáneo de la ansiedad ante la situación
  2. A largo plazo: Ninguna

Consecuencias negativas:

  1.  Desvalorización de los propios sentimientos
  2.  Falta de confianza en uno mismo
  3.  No le hacen caso (no le tienen en cuenta)
  4.  Reducción de la posibilidad de satisfacer las necesidades o de que sean atendidas las opiniones, por falta de comunicación
  5.  Sentimientos de ser incomprendido, manipulado
  6.  Sentimientos de culpa, ansiedad, depresión y baja autoestima
  7.  Desarrollo de trastornos psicosomáticos (dolores de cabeza, úlceras…) por la no expresión de sentimientos.
  8.  Estallidos de molestia o ira incontrolada por aguante de situaciones no resueltas
  9.  Sentimientos de ira por parte de las otras personas, por tener constantemente que leerle el pensamiento o actuar por él
  10.  Inexistencia de relaciones sociales cálidas

Consecuencias de la conducta agresiva.

Consecuencias positivas.

A corto plazo.

  •  Expresión emocional
  •  Sentimientos de poder momentáneo
  •  Conseguir objetivos y necesidades sin experimentar reacciones directas de los demás

A largo plazo : Ninguna

Consecuencias negativas.

  1.  Sentimientos de resentimiento y evitación por parte de las víctimas de la agresión
  2.  Relaciones poco duraderas e insatisfactorias
  3.  Sentimientos de culpa a corto plazo
  4. Una contraagresión directa bajo la forma de una réplica sarcástica o mirada desafiante
  5.  Tensión en la relación interpersonal con la persona víctima de la agresión, o la evitación de futuros contactos con ella

Comportamiento asertivo

Aspectos previos

  1. Tener claro el objetivo: saber qué queremos (identificación de la situación y de los sentimientos propios)
  2. Buscar el momento adecuado: disponibilidad de la otra persona
  3. Mantener el control emocional

Conducta verbal

  1. Expresar el deseo con claridad (información)
  2. Repetir el deseo tantas veces como haga falta (persistencia)
  3. Emitir frases de comprensión de la conducta del otro, aunque no se esté de acuerdo (Respeto de los derechos de los demás, empatia)
  4. No discutir, no contraatacar
  5. Llegar a un acuerdo

Conducta no verbal:

  1. Mirada directa (contacto visual)
  2. Tono de voz y volumen adecuado a la situación y al mensaje, pero en general no crispado, sin ansiedad, firme y audible
  3. Expresion del rostro en consonancia con el mensaje. Evitar expresión crispada
  4. Distancia en función de la situación
  5. Gestos: adecuados al mensaje y a la situación

Cuando los dos canales (comportamiento verbal y no verbal) no están de acuerdo, es el comportamiento no verbal el que lee el interlocutor. Es necesario tomar conciencia de lo que comunicamos y tener en cuenta que el canal no verbal está al servicio del canal verbal y que actuamos no verbalmente de forma inconsciente para subrayar lo que de verdad queremos comunicar, en consecuencia, ser auténtico nos llevará a expresarnos mejor.

Consideraciones a tener en cuenta en el comportamiento asertivo

Cuando sentimos ansiedad, descontento o malestar, hemos de considerar esas sensaciones como señales para practicar las habilidades adquiridas en el entrenamiento en asertividad y no como fracasos o recaídas.

Los conflictos son inevitables, siempre van a existir y hay que contar con ellos

Si hago lo que quiero, actúo como me parece y no espero que el otro me recompense. Si lo hago por el otro y luego no responde como yo quiero, me enfado o me deprimo (porque estaba intentando comprar cariño).

Además, no le dejo ser él mismo, ya que espero que haga algo en cuanto se lo pida por que “me lo debe”.

Cuando somos asertivos nos estamos refiriendo a un comportamiento concreto de la persona, no a la persona en su totalidad.

Los comportamientos son importantes, pero lo más importante es ver la función que cumplen; qué función tienen los síntomas de los problemas.

Hagamos lo que hagamos, a unos les parecerá bien, a otros les dará igual y a otros les parecerá mal. Esto es así y no se puede controlar. Es decir, las cosas no estarán bien hechas a los ojos de todo el mundo, por lo que hay que replantearse las expectativas.

Cuando somos asertivos estamos seguros de nuestros derechos, lo que nos lleva a estar tranquilos. Si en cambio, somos agresivos, nos inhibimos y sentimos que nos controlan, de ahí la agresividad.

Una diferencia importante, es que con la agresividad ponemos la expectativa en el otro, que ha de reaccionar como queremos para que se nos pase el enfado; en cambio, cuando somos asertivos,  estamos poniendo la expectativa en nosotros mismos, nos comunicamos con el otro, pero desde el único control que podemos tener realmente: nuestro propio comportamiento.

Importante  en asertividad es la conducta no verbal y paraverbal;  mirada a los ojos y posición firme, seria. Nosotros controlamos nuestro comportamiento por lo que sabemos lo que vamos a hacer, de manera que sentimos más control ya que no nos influye de forma directa la reacción del otro, independientemente de que nos guste o no.

Muy importante es plantearnos cuál es nuestro objetivo en cualquier situación de interacción con otros y poner el control en nosotros mismos. Si no tenemos claro el objetivo, difícilmente tendremos claro cómo actuar.

A veces podemos valorar como agresivo, algo realmente asertivo (para esto tiene que tener claros sus derechos). Cuidado con esto, hay que mirarlo bien, porque muchas veces no tenemos un buen esquema para contrastar nuestro comportamiento.

El objetivo de la persona que consulta (en una situación social) ha de depender de sí mismo, no de las reacciones de los demás. Ejemplo: mi objetivo no puede ser que “el otro haga esto”, porque entonces mi bienestar depende de la reacción del otro. Por ello, este objetivo no es viable. Habría que buscar otro en el que el sujeto consiga lo máximo de lo que quiere, pero siendo realistas.

Lo importante de las habilidades sociales es cómo interpretamos el mundo; cómo consideramos nuestros propios derechos y los de los demás. No es práctico pensar que el mundo tendría que ser de determinada manera y que si no funciona así, entonces me siento mal. Es muy probable que así me sienta constantemente defraudado.

La creencia de que el mundo es justo es una creencia irracional. El mundo no es justo. Antes que pensar “esto no debería ser así”, es más práctico qué ver ocurre en la realidad y qué podemos hacer ante esas circunstancias.

Libro: asertividad y habilidades sociales, en Principios y aplicaciones de la terapia de conducta. Mathieu, M,; Wright, J y Valiquette, 1981

Expresión de emociones negativas

Siguiendo a Caballo. Entrenamiento en habilidades sociales

Tenemos derecho a expresar nuestros sentimientos y opiniones de una manera socialmente adecuada. Sin embargo, tenemos también la responsabilidad de no humillar o rebajar a la otra persona en el proceso. Se trata de comunicar nuestro punto de vista de una manera no agresiva. Esto puede cambiar o no la situación, pero en la mayoría de los casos servirá para que otra persona se dé cuenta de que algo nos molesta, algo no nos gusta (es decir, nuestra posición ante eso), y sobre todo, nos sirve para expresar nuestras emociones, impidiendo que se acumulen en nuestro interior, y conduzcan a consecuencias negativas, como una explosión de ira en un momento inadecuado, el desarrollo de trastornos psicosomáticos, etc. En la mayoría de los casos, es recomendable expresar nuestro punto de vista y nuestras emociones en el mismo momento en que se producen, de modo que no se produzca una inhibición de los sentimientos.

Pero no nos preocupemos, si no lo hemos hecho, y es un tema importante, podemos crear una segunda oportunidad, por ejemplo, diciendo: “Sobre lo que hablamos ayer no me quedé muy contento y te querría puntualizar…”.

Directrices para manifestar emociones negativas

Las reacciones de los demás pueden suavizarse si tenemos en cuenta algunas directrices al manifestar los sentimientos que tenemos:

  • Determinar si merece la pena criticar una conducta determinada (sólo en caso de que sea una posición asertiva ante algo que nos moleste); esta puede ser demasiado nimia, no va a volver a ocurrir, etc.
  • Ser breve, una vez que se ha expresado lo que se quería decir no conviene darle más vueltas.
  • Evitar hacer acusaciones, dirigiendo la crítica a la conducta concreta y no a la persona.
  • Pedir un cambio de conducta específico.
  • Expresar los sentimientos negativos en términos de nuestros propios sentimientos, en primera persona y no en términos absolutos.
  • Cuando sea posible, empezar y terminar la conversación en un tono positivo
  • Estar dispuesto a escuchar el punto de vista de la otra persona. Terminar la conversación cuando esta empiece a adquirir un matiz agresivo.

Kelly señala lo oportuno de utilizar 3 pasos:

  1. Centrarse en los elementos relevantes de la situación, como
    1. La conducta ante la que tenemos que reaccionar
    2. Nuestros sentimientos, los efectos que la conducta produce en nosotros y los sentimientos de los demás
    3. Los cambios conductuales que queremos que se lleven a cabo
    4. Las posibles consecuencias, positivas y negativas
  2. Escoger cuál de los elementos anteriores vamos a expresar verbalmente (estrategia DESC). pinchando aquí para acceder a la página sobre los detalles para hacer una comunicación asertiva

Gambrill y Richey (1985) proponen 5 componentes similares para la expresión de sentimientos negativos:

  • Cuando, describir la conducta específica que nos molesta
  • Me siento, descripción de nuestros sentimientos, utilizando palabras que se refieran a sentimientos
  • Por qué, explicar cómo nos afecta la conducta molesta
  • Me gustaría o preferiría, describir lo que queremos
  • Porque, describir cómo nos sentiríamos

Algunas creencias negativas que se pueden tener sobre la clase de conducta que estamos viendo son: “si los demás ven que estoy enfadado, pensarán que soy un soso, poco racional, un tonto o que tengo malas pulgas” o “si soy realmente su amigo no tengo ningún derecho a molestarme. Los verdaderos amigos se comprenden mutuamente y no se molestan el uno por el otro (Galassi y Galassi, 1977).

Oponerse o aceptar asertivamente (Kelly)

Cuando un sujeto es excesivamente pasivo, no consigue comunicar cuál es su postura o cuáles son sus sentimientos y no consigue tampoco transmitir una petición razonable de cambio de conducta, por tanto, es muy poco probable que provoque ningún cambio en el comportamiento del otro. En cambio, si expresa claramente la propia postura puede cumplir, con mayor probabilidad, un papel funcional para el sujeto, al producir un cambio de conducta o, al menos, una discusión para resolver el conflicto. Una segunda consecuencia positiva de la habilidad de oposición asertiva es que, independientemente de que consiga o no producir un cambio en la conducta del otro, el sujeto sabrá que habrá actuado correctamente, en lugar de someterse pasivamente a las demandas del otro.

En cuanto a la aceptación asertiva, son dos las principales ventajas: la primera es que el sujeto estará en disposición de modificar la conducta de los demás reforzando activa y directamente sus aspectos positivos.

Componentes de la oposición asertiva:

No verbales:

  1. Contacto visual, afecto y volumen de voz
  2. Gestos

Verbales

  1. Comprensión de lo que el otro dice o expresión del problema. El hecho de que un sujeto inicie una respuesta asertiva con una frase que expresa la naturaleza del conflicto o que indica que es consciente del punto de vista del otro puede suavizar su respuesta, de modo que no se perciba como agresiva, y transmitir una comprensión empática al antagonista.

Componentes de la aceptación asertiva:

No verbales:

  • Contacto visual, afecto y volumen de voz

Verbales

  • Expresiones de elogio/afecto. Expresemos de forma explicita la conducta del interlocutor y/o expresemos aprecio hacia él por haber realizado alguna conducta deseable. Reforcemos verbalmente al interlocutor por haber hecho algo agradable.
  • Expresión de sentimientos personales: transmitamos al otro información acerca de los sentimientos positivos que nos ha producido su conducta. “me sentí muy bien cuando hiciste eso”,”estoy orgulloso de lo que has conseguido”,”me siento muy a gusto hablando contigo”.
  • Conducta positiva recíproca: también puede haber un ofrecimiento de conducta positiva para corresponder a lo que ha hecho el otro. Puede tomar la forma de devolverle el favor, ofrecerse a ayudarle…”me encantaría ayudarte a hacerlo”

18/07/2012

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