Divorcio: Explicación a los hijos

En la ruptura de una pareja, los hijos son protagonistas involuntarios de un cambio radical en su mundo. Plantearse hacer las cosas de forma que sufran lo menos posible es una tarea difícil que tienen que enfrentar ambos padre. En esta página se dan una serie de consejos que pueden ser útiles.

¿Cómo explico a mis hijos el divorcio?

Violeta Esteban Pons

Psicóloga. Master en Psicología Clínica y de la salud

El proceso de divorcio es difícil para todos los integrantes de la familia, pero podéis ayudar a vuestro hijo para que sufra lo menos posible. Es conveniente seguir varias pautas:

(En todo el contenido de este texto, los términos padre pueden cambiarse por madre y viceversa, según cada caso. Está escrito de esta manera para facilitar la lectura).

  • Hablad con vuestro hijo con sinceridad y explicarle en términos de niño qué es lo que está pasando: que papá y mamá se van a divorciar, y eso significa que ya no queréis vivir juntos, pero que igualmente, papá te sigue queriendo mucho y mamá te sigue queriendo mucho.
  • No le contéis detalles dolorosos de adultos que el niño no es capaz de entender ni gestionar. (Por ejemplo si ha habido infidelidades, si pensáis cosas malas de la personalidad del otro, etc.).
  • - Aseguraos de que el niño entienda cómo va a ser su vida a partir de ahora: tú y yo vamos a vivir en esta casa y papá va a vivir en otra casa que está en tal sitio. Si podéis darle una explicación visual para que él vea la casa de su padre y entienda dónde va a estar papá, mejor. 
  • Necesitamos garantizarle que va a seguir teniendo nuestro cariño incondicional. Para ello tenemos que darle cada día muestras de cariño, tiempos de juego juntos, tiempos para hablar.
  • Es bueno para el niño que experimente que tanto su padre como su madre están accesibles y concretar cómo y cuándo podrá acceder: por ejemplo le verás estos fines de semana, y los marcamos en un calendario; o podrás llamarle al teléfono así, cuando quieras hablar con papá/mamá.

Consejos adicionales

A menudo, uno de los progenitores está bastante descontento con la actitud que está tomando el otro y con la atención y tiempo que le está dedicando al niño. Es comprensible que en esos casos os sintáis molestos y dolidos. Pero es importante que esto no se lo trasmitáis al niño, pues él no va a poder entenderlo y se sentirá poco querido, inseguro y desconcertado.

Es importante que el niño no viva vuestro conflicto. Los conflictos de mayores son entre los mayores. Cuando estamos muy enfadados, a veces tendemos a implicar a los niños en el conflicto, para que se pongan de nuestro lado.

  • Es importante que intentéis que el niño nunca esté en medio de vuestros conflictos,
  • Ni que le utilicéis para manipular o
  • hacer sentir mal a la expareja por el resentimiento de cómo lo estás pasando tú.. Esto sí le haría daño al niño.

A veces os veis en la situación de sacar adelante a los niños sin ayuda del otro progenitor. Por supuesto que se puede hacer, si no hay más remedio. Sin embargo, si el otro progenitor está dispuesto a seguir manteniendo contacto, será muy positivo para vuestro hijo que os siga viendo a ambos y que tenga tiempos y actividades tranquilas en común con ambos.

30/10/2014

Otros trabajos del mismo equipo
Cursos para psicologosACT
Curso sobre la filosofía y teoría de ACT

Entra para verlo